5.- Un firewall nunca está de más
Malware, virus, gusanos, y por si esto fuera poco, además existen usuarios que están deseando colarse por la puerta trasera de nuestro PC para demostrar que no sólo son unos sociópatas con mucho tiempo libre, sino que tienen mucha mala idea.
Una de las soluciones más efectivas es un buen firewall o cortafuegos. Estos programas monitorizan todas las conexiones entrantes y salientes de nuestro equipo, previniendo posibles ataques externos y controlando qué programas intentan conectarse desde nuestro ordenador a Internet. Si se trata de un software desconocido o que en teoría no debería conectarse, podemos indicarle a nuestro firewall que no le deje realizar la conexión.
En un entorno tan hostil como es la Red para un ordenador, lo más interesante es protegerse bien, y para ello nada mejor que un buen tandem Antivirus/Cortafuegos.
6.- Un ordenador limpio es un ordenador contento
Si ya lo tenemos limpio de virus, ahora le toca el turno al ordenador en sí. Aunque parezca mentira, el hecho de tener un ordenador sucio puede hacer que su rendimiento decrezca significativamente.
Esto sucede porque los ventiladores del procesador, de la tarjeta gráfica y los encargados de sacar el aire caliente de la caja y meter aire nuevo van acumulando polvo y suciedad, lo cual hace que cada vez la refrigeración sea de peor calidad, y un procesador sin refrigeración es un procesador caliente, y un procesador caliente es un procesador lento.
Cada cierto tiempo es conveniente darle un repaso al interior del PC con aire a presión (venden botellas en las tiendas de informática) y un pequeño aspirador. Si no queremos hacerlo nosotros, o si no nos atrevemos, siempre podemos llevarlo a nuestra tienda de reparaciones preferida, donde nos lo dejarán como una patena.
7.- La fragmentación del disco
Pequeña lección de física: la entropía (en otras palabras, el desorden) siempre crece, y como mucho podemos controlarla para que no crezca demasiado. Esto es especialmente cierto en los discos duros, que graban la información en pequeños trozos que no siempre son consecutivos, creando secciones de información desperdigadas por todo el disco.
Con el tiempo, la nueva información tiene que ocupar el sitio dejado por la que ya hemos borrado, consiguiendo al final un verdadero puzzle que causa que el proceso de lectura sea más lento.
Para evitar que dicha ralentización vaya a más, deberemos, cada cierto tiempo, realizar una desfragmentación del disco duro (la herramienta la podemos encontrar si pulsamos con el botón derecho del ratón sobre el icono del disco duro a desfragmentar).
Como regla general, se suele desfragmentar cuando la fragmentación llega al 5 por ciento.
8.- Lee los manuales
Los manuales no sólo sirven para saber qué dispositivo tenemos y para buscar el CD con los controladores que hay dentro, sino para seguir las instrucciones de instalación al pie de la letra.
Una mala instalación de un dispositivo puede hacer que tengamos que desinstalar varios controladores asociados para que pueda funcionar. Esto es especialmente cierto en algunos dispositivos que no dejan una segunda oportunidad. Y hay más de uno, y más de dos.
Usuarios que han visto este tema también han visto...
- 21 motivos por los que su empresa debe estar en Internet
- Streaming, ese raro término
- La blogosfera ¿regulada?
- Como mejorar la imagen de tu web
- RSS y Sindicación
- Versión imprimible de este documento
- Enviar por e-mail este documento