En el post sobre el N80 comentaba que me molestaba presionar por error el botón de cancelar cuando quería borrar una letra al escribir un SMS. Esto me molesta porque me preocupa la eficiencia (meta utilitaria). Sin embargo, el teléfono no solo me disgusta, también me gusta porque saca buenas fotos con su cámara de 3,2 Megapíxeles (meta hedonista). Esto me provoca sensaciones mezcladas, como en esa canción de los Rolling Stones,
Mixed Emotions .
Tipos de valoración
Existen diferentes procesos de valoración y la mayoría de ellos están relacionados con una preocupación o interés en particular:
- Atractivo : valoramos de acuerdo a nuestras actitudes gustos y preferencias. Una agenda Moleskine que nos gusta por su toque old-fashioned y literario.
- Adecuación : valoramos de acuerdo a la meta que el objeto nos ayudará a alcanzar. El producto nos sirve o nos servirá para alcanzar una meta (una agenda para que no olvidemos una cita).
- Legitimidad : valoramos de acuerdo a nuestra idea acerca de cómo deben ser las cosas. Valoramos positivamente el Moleskine por su simpleza y honestidad, pero también podemos valorarlo negativamente si pensamos que una agenda tan simple no debería ser tan cara.
- Novedad : este tipo de valoración no está relacionada con las preocupaciones o intereses sino con nuestros conocimientos y expectativas. Cuando un producto hace algo de una manera nueva, nos sorprende porque no sabíamos que algo podía hacerse así. Internet ya no sorprende como antes, pero recordemos la primera vez que recibimos un correo o reservamos un billete de avión por Internet. También puede sorprendernos cuando los productos rompen con nuestro modelo mental , pensemos la primera vez que vimos una bicicleta plegable, que además de livianas pueden ser sorprendentemente rápidas, a pesar de sus diminutas ruedas.
Como habíamos, dicho al mismo tiempo pueden darse diferentes tipos de valoración, algo puede parecernos bonito (positivo) pero de mala calidad (negativo).
Productos como estímulo emocional
Podemos distinguir tres tipos de productos:
- Productos como objetos : el estímulo en este caso proviene de la apariencia (look and feel) del todo o de un detalle en particular. Los productos como objetos se relacionan con las actitudes. Si nos gustan las formas redondeadas, puede gustarnos el New Beetle . Podemos pensar decenas de ejemplos, cuando hablamos de productos como objetos nos referimos a la apariencia de un producto que provoca una serie de reacciones. Puede gustarnos un determinado material o color, etc.
- Productos como agentes : los agentes son cosas que causan eventos o participan de ellos. Un artefacto que funciona mal es un ejemplo de un agente, a este producto se le puede reprochar malfuncionamiento (¡Que ruido que hace el aire acondicionado!) o una calidad que defrauda nuestras expectativas (precio, aspecto, packaging, etc). También cuando un producto provoca cambios en la sociedad puede tratárselo como un agente (armas de fuego, ordenadores, imprenta, etc). Los productos como objetos se relacionan con los estándares (el ordenador debe ser silenciosos, el coche debe ser seguro, la tipografía debe ser legible).
- Productos como eventos : un producto puede considerarse un símbolo de un evento cuando el usuario se anticipa al uso futuro o a la posesión del objeto. Muchos avisos comerciales sacan partido de esta tendencia natural de los seres humanos (conduce un BMW y te sentirás libre). El producto también puede simbolizar situaciones pasadas (un juguete de cuando éramos pequeños) y despertar emociones por medio de recuerdos o consideraciones acerca del pasado (donde había árboles ahora hay coches, el mundo va mal).
Tipos de emoción
Desmet sugiere, en la tradición de la psicología cognitiva, que la emoción puede ser vaticinada a partir del tipo de valoración, que a su vez en general está relacionada con un tipo de preocupación.
A partir de estos tipos de valoración, según Desmet las emociones provocadas por productos pueden ser de las siguientes clases: