Está usted en Indice > Maletin > Artículos > AJAX vs. Flash
Construcción
Maletín
Utilidades
Cursos
Promoción
Rentabilidad
Zona Novatos
Foros
Acceso a tu cuenta

AJAX vs. Flash

La dualidad en el desarrollo de interfaces web: ¿Ajax o Flash?

¿Ajax o Flash?. Ésta es una de las muchas preguntas sin respuesta que casi cualquier desarrollador web se ha hecho durante el último año.

Argumentos a favor de ambas tecnologías (porque en ambos casos hablar de lenguaje o de entorno de desarrollo no es demasiado riguroso) los hay, y probablemente del mismo peso y defendidos con semejante vehemencia por las respectivas comunidades de desarrolladores. Pero en realidad, la discusión se puede simplificar en uno sólo: el uso de tecnologías propietarias, o abiertas, y es que el player o máquina virtual de Flash es algo cerrado, propiedad de Adobe, y el HTML dinámico basado en comunicaciones asíncronas depende de un objeto (XMLHTTPRequest) propiedad de Microsoft, aunque implementado por todos los navegadores modernos.

Evidentemente, la discusión es mucho más compleja, y en ella hay también una carga bastante fuerte de, llamémosles así, prejuicios históricos. Flash ha sido hasta hace muy poco tiempo una herramienta exclusiva para diseñadores y animadores, y si bien es cierto que con ella se han realizado algunas de las aberraciones más dolorosas para la vista que se recuerdan, no es menos cierto que también hay alguna que otra retina desprendida por el mal uso del HTML ("blink, blink").

Por eso, todos los argumentos que se puedan dar a favor de una u otra tecnología no son más que discusiones bizantinas que intentan obviar lo que debería ser la norma para cualquier desarrollador: utiliza la herramienta que mejor te pueda ayudar a resolver el problema concreto con el que te encuentres.

En cualquier caso, no estaría de más volver al vista atrás y recordar el porqué de la existencia de ambas tecnologías. En los albores de la historia moderna de Internet, allá por el 2000, se empezó a hacer patente la necesidad de superar las limitaciones intrínsecas al HTML, el lenguaje de descripción de páginas en el que se basó la web, y del modo de operación del protocolo de comunicaciones utilizado, basado en envíos de datos a un servidor remoto, y espera de la respuesta de éste para volver a presentar datos en el navegador del usuario.

En esos tiempos, había quien se ganaba las lentejas (como éste que les escribe) realizando animaciones en Javascript, un lenguaje de programación que permitía hacer maravillas visuales si se dedicaba un 80% del tiempo de desarrollo a luchar a brazo partido contra las diferentes implementaciones del lenguaje y del acceso a los elementos de la página por los navegadores existentes, incluso por las distintas versiones de un mismo navegador.

Pero en eso llegó algo nuevo: Flash. Con Flash se podía hacer lo mismo que con HTML dinámico (esto es, la combinación de HTML y Javascript), sólo que de forma mucho más rápida y que funcionaba en todos los navegadores. Y aunque ya lo he dicho, quiero insistir en ello: de forma más rápida. Mucho más rápida.

Y pasó lo que tenía que pasar: todo el mundo, al menos el mundo que gustaba de los interfaces ricos, que gustaba de salirse del aburrimiento visual del HTML, giró la cabeza, abandonó el Javascript y se pasó a Flash. Y comenzaron a propagarse por la web los equivalentes a blink y a las marquesinas, sólo que ahora con más colorines, y a veces, incluso con sonido.

Y así estuvimos unos tres años largos, creciendo con cada nueva versión de Flash, y empezando a decir que podíamos llevar la experiencia de las aplicaciones de escritorio a la web, haciendo lo que el marketing de Macromedia llamaba RIAs. (Rich Internet Applications). Ésa era la luz hacia la que todos íbamos, el cielo que todos perseguíamos: las RIAs.

Pero de repente, Google sacó del arroyo al Javascript, e implementó todo el cliente de su sistema de correo electrónico utilizando ese lenguaje. Y alguien más llegó y decidió que había que ponerle un nombre al redescubrimiento: AJAX (Asynchronous Javascript And XML). Y alguien más desarrolló un framework para simplificar el desarrollo en Javascript. Y alguien más llegó y decidió que esa forma de implementar los interfaces de las aplicaciones web era uno de los pilares maestros sobre las que se sustentaba lo que había comenzado a llamarse web 2.0.



Usuarios que han visto este tema también han visto...

- Boletines. Por qué y para qué
- Cinco dudas sobre el correo electrónico y los virus
- ¿Tiene sentido comprar anuncios de Google?
- 10 consejos para alcanzar una prospera relación cliente diseñador
- Prototipos de papel


Versión imprimible - Versión imprimible de este documento
Enviar e-mail - Enviar por e-mail este documento
Publicidad
Congreso de Internet

Información legal | Política de Privacidad | Contacte con nosotros

Otro proyecto de Factoría de Internet. Copyright© 2003-2008 Factoría de Internet S.L.. Todos los derechos reservados.


Página generada el 03-09-2010 a las 07:52:14